lunes 14 de septiembre de 2009
CANAL SEALAND EN CASTELLANO: Coloquio sobre el Principado
martes 1 de septiembre de 2009
42 AÑOS DE GRANDEZA
Tal día como hoy hace 42 años, un radioaficionado escocés llamado Paddy Roy Bates puso su pie en un trozo de metal en mitad del Mar del Norte al que decidió denominar Sealand, "
Hoy, 42 años después de aquello, somos muchos los que pensamos que Paddy no actuó en vano, que sus sueños de libertad siguen siendo válidos. Que no fueron presa del olvido de las décadas.
Por eso es por lo que hoy celebramos el Día Nacional Sealandés: para reivindicar la soberanía de una nación. Una soberanía que supone más que un simple añadido en los mapas: supone el triunfo de la libertad por encima de barreras o cortapisas, de la lucha denodada por un ideal. En definitiva, de la realización a la que todo ser humano debe aspirar.
¡Por Sealand y por la libertad! ¡SALUD!
(English version)
42 YEARS OF GREATNESS
On a day like today 42 years ago, a Scotsman named Paddy Roy Bates put his foot on a piece of metal in the middle of the North Sea. He decided to call her Sealand. Nobody could imagine that this simple gesture was marking a before and an after in the history of international law and also gave rise to a new order on the earth.
Today, 42 years after that, many of us think that Paddy did not act in vain, that their dreams of freedom are still valid. That they did not fall into oblivion of decades.
That is why we now celebrate the Sealand National Day: to reclaim the sovereignty of a nation. A sovereignty that is more than just an added on the maps: it implies the triumph of freedom across the barriers or constraints, the brave struggle for an ideal. In short, the conduct to which every human being should aspire.
For Sealand and freedom! CHEERS!
domingo 9 de agosto de 2009
SEALAND EN LA BATALLA NAVAL DE VALLEKAS
No obstante, con el objeto de que veais que seguimos difundiendo el nombre de Sealand incluso en verano, os mostramos aquí las fotografías que un anónimo realizó el día que los integrantes de esta asociación acudimos a la Batalla Naval que todos los años por el mes de julio tiene lugar en el municipio madrileño de Vallekas.
Las colgamos aquí para que les echéis un vistazo y comprobéis de lo que es capaz de hacer ITNOS por difundir el nombre del Principado.





¡Sealand y libertad, camaradas! Que tengáis buen verano.
viernes 5 de junio de 2009
SEXTO PROGRAMA
miércoles 3 de junio de 2009
TERCER CAPÍTULO
El estudio de la viabilidad de un proyecto -en nuestro caso el de una nación, da igual la magnitud de la misma- es una de las más complicadas maniobras que pueden existir en el mundo de la economía o desde el punto de vista financiero.
Cálculos entre gastos e ingresos, la búsqueda de fuentes de financiación, ver si estas serán suficiente para pagar los materiales y a los proveedores y tras todo eso obtener beneficios, si estos últimos serán mayores que las pérdidas de cada ejercicio, etc. han convertido a proyectos que a priori parecían maravillas de la matemática financiera en papel mojado y familias arruinadas.
Por eso, el decir que Sealand es un “proyecto viable” es como tirarse a un pozo, ya que los gastos pueden ser millonarios y los ingresos escasos o a la inversa.
Un ejemplo muy claro lo tuvimos (y tenemos) en la “familia real sealandesa”, los cuales, aparte de HavenCo, disponen de varias fuentes de ingresos tradicionales en el Principado. Pero del mismo modo que en todo proyecto existen fracasos, tal como ocurrió con la fallida venta de pasaportes o los certificados de naturalización, también existen éxitos, como son la venta de títulos nobiliarios a módicos precios o las propias emisiones de sellos, colecciones numismáticas y souvenirs, todo ello con un estilo similar al de los productos típicos de las bodas reales.
Los Bates mantuvieron este proyecto viable durante muchos años gracias a su posición como armadores de Fruit of the Sea, una empresa con dos pesqueros de arrastre que recoge algas (sertularia argenta) en el Mar del Norte, para su venta como elemento decorativo en acuarios y floristerías.
Pero hace pocos años nuestro Príncipe, abrumado por las presiones de Inmonaranja, ha optado por decir que el proyecto Sealand es inviable y ha decidido poner en venta la plataforma con el objeto de deshacerse de ella.
Pero eso pertenece al pasado, o a un presente en el que a ojos de quien les habla, con un poco de esfuerzo, se podría sacar hacia delante este “Proyecto. Y es por esto que en el presente capítulo de Vivir en Sealand os mostramos otra alternativa para que el proyecto de Sealand pueda salir adelante. O al menos, que sea capaz de generar dinero.
En primer lugar, una de las fuentes de ingresos sería explotar mejor (o de manera más directa) los recursos propios, como por ejemplo comenzar la emisión de acciones de la compañía HavenCo. Esto reportaría algo de dinero, aunque bien es cierto que no el suficiente como para poder vivir cómodamente, de modo que serían necesarias ulteriores fusiones con otras empresas, o bien la conversión en filial de alguna entidad mayor que haya mostrado cierto interés por la plataforma, como el caso de Google, cuya filiación con HavenCo haría de esta una “pequeña gran empresa”.
Otra idea sería la reutilización de esos dos pesqueros de arrastre que en su día formaron parte de la flota Fruit of the Sea, y utilizarlos para otros menesteres que no solo fueran recoger algas: faenar dentro de todo el territorio bañado por las de aguas internacionales que recorre los alrededores de nuestro Principado, comercializar con países limítrofes, como pueden ser Francia, Gran Bretaña o con los Países bajos, etc.
Otras fuentes de ingresos podrían ser la utilización de la plataforma como destino turístico unifamiliar para gente archimillonaria que no supiera qué hacer con su dinero. La idea sería ofertarles, por una cuantiosa suma, la estancia durante unos días en “tierra de nadie”, donde podrían hacer lo que deseasen.
Pero claro, hay quien dirá: “Eso también lo pueden realizar en sus lujosas embarcaciones”. Correcto, con la salvedad de que sus embarcaciones pueden hundirse mientras que nuestro Principado lleva más de 40 años firme en el mismo sitio y a menos que aparezca un pirómano amante de las explosiones permanecerá allí por mucho tiempo.
Otra importante fuente de ingresos podría ser la creación de estudios oceanográficos, por los cuales se recibirían subvenciones de gobiernos o empresas particulares. Además, al encontrarse el Principado en aguas internacionales podrían realizarse experimentos que por temas burocráticos o ideológicos no pueden ser llevados a cabo en otras naciones.

También, del mismo modo que en muchas partes del mundo existen espacios naturales que sirven como decorado de grandes superproducciones cinematográficas (sin ir más lejos, en España con el desierto de Almería), nuestro principado podría ser un gran sitio para realizar escenas de películas o spots publicitarios, como ha ocurrido recientemente con el anuncio de Red Bull, el cual podéis ver en una entrada anterior de esta misma web. Aunque en este caso, también es cierto, se trataría de un espacio “artificial”.
Entiendo que dichas fuentes de ingresos no sean como una nómina, la cual todos los meses aporta dividendos, pero se trataría de sumas de dinero lo suficientemente importantes como para sobrevivir en Sealand.
Otra idea, que sería bien vista por todos los involucrados en este proyecto (ya que tanto Inmonaranja como la familia Bates tratan de traspasarse nuestro Principado) sería el alquiler de Sealand, por ejemplo, a empresas que recaudan dinero para la compra del mismo, como el caso de The Pirate Bay. En este caso se les podría proporcionar pequeñas parcelas en las que pudieran colocar sus dispositivos o servidores, los cuales ocuparían una parte no muy grande de terreno y a la vez reportarían un capital que, como ya dijimos anteriormente, sería la nómina mensual que llegaría a las arcas de nuestro Principado.
Como conclusión, y para afirmar la viabilidad de que Sealand es una nación con proyección económica, partiré de la idea más factible, que sería la del alquiler de las parcelas: llevando a cabo esta alternativa mataríamos varios pájaros de un tiro, pues sobraría espacio para el desarrollo de la planta oceanográfica, que sería el I+D+I de cualquier empresa o estado, el cual realizaría donaciones para que se llevasen a cabo proyectos de investigación. Y con los ingresos obtenidos por la compra-venta de acciones de HavenCo. se podría mejorar la flota heredada de Fruit of the Sea y hacer de ella una de las más importantes del Mar del Norte, con lo que no sería necesario el turismo unifamiliar de archimillonarios, ya que nosotros mismos seríamos los archimillonarios gracias a las múltiples fuentes de ingresos que harían rebosar las arcas de nuestro amado Principado.
Es el cuento de la lechera, lo sé, pero soñar es gratis y vivir en Sealand posible…













